miércoles, 15 de enero de 2014

División política de la isla (1822-1844)



JOSÉ CORONADO 13-0248

Mapa político de la República Dominicana




JOSÉ CORONADO 13-0248
División territorial de la República Dominicana

República Dominicana tiene 32 delimitaciones político-administrativas. El desarrollo económico de las provincias tiene una estrecha relación con su ubicación geográfica y el tipo de recursos naturales de que disponen. De las 32 provincias, 17 son costeras, incluyendo el Distrito Nacional, y tienen como base económica la pesca y el desarrollo turístico. Cinco hacen frontera con la República de Haití a todo lo largo de la línea fronteriza en el Oeste, desde San Fernando de Monte Cristi, en el Norte, hasta Pedernales, en el Sur. El resto de las provincias consideradas mediterráneas aprovechan la fertilidad de sus valles para el desarrollo agropecuario, y la topografía y el clima de los sistemas montañosos para el desarrollo forestal y las actividades eco turísticas.

Subregiones y provincias.

La República Dominicana tiene un Distrito Nacional, asiento de la capital dominicana, y 31 provincias. Está dividida a su vez en ocho regiones geográficas.
Las provincias de mayor extensión son: La Altagracia, Santiago, Azua, La Vega, y la mayor es San Juan de la Maguana (3,664.74 km²).
Las de menor extensión son: La Romana, Peravia, Valverde, San José de Ocoa, y la menor de nuestras provincias es Salcedo (430 km²).
Distrito Nacional
Santo Domingo
Región Valdesia
Peravia, San Cristóbal, Monte Plata y San José de Ocoa
Región Este
El Seibo, La Altagracia, La Romana, San Pedro de Macorís y Hato Mayor
Región Nordeste
Duarte, María Trinidad Sánchez, Salcedo y Samaná
Región Cibao Central
La Vega, Sánchez Ramírez y Monseñor Nouel
Región Norcentral
Espaillat, Puerto Plata y Santiago
Región Noroeste
Dajabón, Montecristi, Santiago Rodríguez y Valverde
Región del Valle
Azua, Elías Piña y San Juan
Región Enriquillo
Barahona, Independencia y Pedernales


Provincias y sus capitales

Santo Domingo de Guzmán
Azua de Compostela
Neiba
Barahona
Dajabón
San Francisco de Macorís
Comendador
El Seibo
Moca
Hato Mayor del Rey
Jimaní
Salvaleón de Higüey
La Romana
La Vega
Nagua
Bonao
Monte Cristi
Monte Plata
Pedernales
Baní
Puerto Plata
Salcedo
Samaná
Cotuí
San Cristóbal
San José de Ocoa
San Juan de la Maguana
San Pedro de Macorís
Santiago de los Caballeros  
Sabaneta
Santo Domingo Este
Mao

JOSÉ CORONADO 13-0248


    Pasos para un mundo mejor                                                                                     Ryuyi 13-1117

miércoles, 8 de enero de 2014

Erosión del suelo

LA EROSIÓN

 Es la degradación y el transporte del suelo o roca que producen distintos procesos en la superficie de la Tierra. Entre estos agentes está la circulación de agua o hielo, el viento, o los cambios térmicos. La erosión implica movimiento, transporte del material, en contraste con la disgregación de las rocas, fenómeno conocido como meteorización y es uno de los principales factores del ciclo geográfico. Puede ser incrementada por actividades humanas o antropogénicas. La erosión produce el relieve de los valles, gargantas, cañones, cavernas y mesas.

CAUSAS DE LA EROSIÓN

La erosión puede tener varios orígenes y comúnmente cuando observamos un proceso erosivo es por la combinación de varias de estas causas no por una sola de ellas. Aunque estos procesos pueden ser naturales, casi siempre encontramos la interacción  del hombre en su causa. Nunca ha sido tan verdad como hoy en día la frase de que “Los bosques precedieron a la civilización, los desiertos la siguieron” (Chateaubriand).

La deforestación: Un suelo desprovisto de vegetación no está cohesionado. Las raíces de las plantas sujetan el suelo que se encuentra a su alrededor. Cuando un suelo pierde la mayor parte de sus plantas por un incendio, por una tala abusiva, por el sobrepastoreo, por una obra pública poco cuidadosa etc…, corre el riesgo de que las tasas de erosión aumenten. 

Los malos usos agrarios: Unas prácticas agrarias incorrectas pueden causar que la erosión se acelere y sea un problema grave. En el punto anterior ya hemos comentado que el sobrepastoreo de una zona puede ser peligroso, pero hay otras prácticas que también pueden serlo como el arar siguiendo las pendientes de las montañas con lo cual además de dejar el suelo suelto lo dejamos en el sentido que es más fácil que el agua lo arrastre.

Las sequías: El descenso de las precipitaciones provoca que los suelos se queden sueltos por la muerte de parte de las plantas que los sustentan y la disminución de la humedad. Muchas de nuestras sequías son más el resultado de una sobre explotación de nuestros recursos hídricos que el resultado de falta de precipitaciones. Por lo tanto el derroche de agua es una causa directa del aumento de la erosión.

Otras actividades humanas: En algunos de los apartados anteriores ya hemos comentado algunas de estas actividades como las obras públicas poco respetuosas con el medio, pero otras acciones como las actividades mineras poco cuidadosas o las modificaciones en los cauces de los ríos (deforestación, desvíos, cortes de meandros, ocupación de parte del lecho por edificios, etc…) o en su caudal (presas, vertidos, etc…) pueden causar que la erosión aumente al quedar los suelos de los cauces fluviales y sus cercanías desprovistos de parte de la vegetación y humedad que los cohesionan.

El cambio climático: El posible aumento de las temperaturas que estamos padeciendo y el cambio climático aumentarían las tasas de erosión, por un lado parece ser que nos encontraremos con un clima con periodos de sequía más largos, pero por otro las precipitaciones parece ser que no tienden a disminuir sino a concentrarse en periodos cada vez más cortos de tiempo. Si esta tendencia continúa, la erosión puede aumentar por las lluvias torrenciales sobre suelos sueltos a causa de las sequías.

135 millones de personas migrarán ante la creciente erosión del suelo


JOSÉ CORONADO 13-0248

cocientización sobre el cuidado del medio ambiente


JOSÉ CORONADO 13-0248

SEGUNDA PARTE DE GEOGRAFÍA HUMANA 

 

Mapa de Sudamerica Pintado sobre el Rostro de un Nino